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Las mejores especialidades de la cultura culinaria japonesa se funden con la cocina de vanguardia de Ricardo Sanz para convertir los grandes banquetes navideños en una experiencia nueva y completamente diferente

La Navidad interpretada por Ricardo Sanz sabe diferente. Ese aroma que embelesa, la creatividad cautivadora de sus especialidades y los matices, únicos y arcanos,que construyen su arte, son los que hacen que la cocina de este ilustre chef español, apasionado del arteculinario nipón, se escriba con mayúsculas en el vademécum del buen gusto gastronómico.

Para todos aquellos que esta Navidad quieran deslumbrarse degustando las creaciones de este cocinero de culto, el restaurante Kabuki Abama, dirigido por el chef Daniel Franco, ha elaborado un menú muy especial que recoge todos los exponentes que caracterizan la cocina de su maestro. En un enclave inigualable en la Casa Club de  The Ritz-Carlton, Abama, donde las vistas al mar maravillan a los corazones más impasibles, Kabuki Abama ha conseguido mantener uno de los premios más importantes de la gastronomía, una estrella Michelin. El placer de una cena inolvidable está totalmente asegurado.

La carta, creada para la ocasión, ha sido pensada con mimo y dedicación, consta de un aperitivo de bienvenida, cuatro platos principales y un postre. Especialidades todas ellas con las que los comensales no tendrán más remedio que cerrar los ojos y dejarse llevar por la intensidad de sabores y texturas dignas de toda alabanza, acompañadas de caldos del máximo renombre.

Platos llenos de creatividad y maridajes exclusivos

El aperitivo de bienvenida está compuesto por seis especialidades que incluyen delicias de hojaldres de Jengibre; la combinación frutal de Kumquat (naranjo enano) con mango, piña y un toque de jengibre; el entrante por excelencia en la comida nipona, Edamame, regado con salsa de Goma Dare; Nasu Kamu, una berenjena típica de Japón; Korokke (fritura tradicional) y varias degustaciones de foie. Para acompañar, la carta incluye un maridaje óptimo con uno de los mejores sakes de Japón, procedente de la prefectura de Hyogo.

Los cuatro platos principales de este menú navideño tan especial tienen como protagonistas a cuatro de las elaboraciones más queridas y sabrosas de la cultura culinaria nipona, armonizados a la perfección por el sumiller de Kabuki Víctor Riego con vinos que potenciarán el sabor y el disfrute en el paladar de los comensales.

El primero tiene como eje central el Sashimi de langosta con salsa ponzu y moluscos, pensado para combinar a la perfección con el champagne Claude Cazals “Les Clos” Blanc de Blancs. Para los apasionados del pescado blanco, la segunda especialidad de esta carta excepcional es el Otsukuri, elaborado a base de Usuzukuri de pescado blanco tartar de toro con caviar. Una delicia suculenta que viene acompañada con el vino blanco gallego As Sortes, producido en la D.O. de Valdeorras.

Por último, dos platos dignos de los paladares más refinados. Por un lado, Nigiri Sushi, servido con vino blanco profundo de la región de Mosela en Alemania, y elaborado por Heymann Lowestein, el Uhlen “R”. Por último, la especialidad Robata (Gyu-takeNabe de Kagoshima), el único plato del menú que se sirve con vino tinto, en concreto de la  prestigiosa bodega tinerfeña Ignios, de variedad 100% Baboso.

Para cerrar una experiencia gastronómica inolvidable y disfrutar de unas Navidades diferentes, Kabuki, Abama ha confeccionado un postre a la altura compuesto por chocolate japonés, mochi (pastelito de arroz de la repostería tradicional japonesa) y petitfour de varios sabores. Delicias que no dejarán indiferentes a los comensales y que seguro que disfrutarán con la compañía del moscatel navarro Chitive Colección 125 V.T. de 1997 algo sublime.