Hay varias opciones para una escapada rápida a la ciudad, facilitadas por los trenes de alta velocidad de Shanghái. A menos de una hora está Hangzhou, famosa principalmente por su Lago del Oeste, un lago de agua dulce salpicado de templos, pagodas y jardines. Su tranquilidad y belleza natural le cautivarán y le ayudarán a entender por qué este lugar ha inspirado a artistas y poetas desde el siglo IX. Para una excursión al estilo veneciano, visite Zhujiajiao, una de las ocho antiguas ciudades acuáticas que rodean Shanghái. Fundados hace casi 2.000 años, estos pueblos se construyeron sobre un vasto sistema de canales conectados por puentes. Por último, los viajeros deportistas pueden hacer senderismo por los bosques de bambú del Monte Mogan, un antiguo retiro veraniego para la élite de Shanghái.